(sitios concretos a los que ir y volver caminando)
Madrid es una ciudad de tapas, pero no solo de las de siempre. En el centro conviven bares que reinterpretan la cocina tradicional con ideas nuevas, sabores inesperados y formatos pensados para compartir. Tapas creativas, sin postureo excesivo y con mucho criterio.
Y si estás alojado en el Hotel Regente, en plena Gran Vía, la experiencia mejora: sales andando, enlazas bares y vuelves sin pensar en transporte. Así es como se tapea bien en Madrid.
Estado Puro – tradición con giro creativo
📍 Cerca de Gran Vía
En Estado Puro, el chef Paco Roncero juega con clásicos españoles llevándolos a otro nivel. Croquetas, tortillas y bravas reinterpretadas, sin perder el sabor reconocible.
Ideal para empezar fuerte y entender por qué la tapa creativa no tiene por qué ser rara.
Juana La Loca – la tortilla que genera debates
📍 La Latina
La tortilla de Juana La Loca es casi religión. Jugosa, con cebolla confitada y servida como tapa icónica. A partir de ahí, el resto de la carta acompaña con criterio moderno y producto bien tratado.
Perfecta para una parada obligatoria en ruta.
Bodega de la Ardosa – clásico bien jugado
📍 Malasaña
No todo lo creativo necesita espuma. En Bodega de la Ardosa, lo clásico se hace tan bien que se vuelve actual. Tortilla, salmorejo, conservas y vermut como debe ser.
Un sitio que demuestra que el producto también es innovación.
La Venganza de Malinche – tapas con acento mexicano
📍 Centro
Si te apetece salir del registro español sin irte lejos, La Venganza de Malinche es una gran opción. Tacos, moles y sabores intensos servidos en formato informal y compartible.
Creativo, sabroso y perfecto para variar la ruta.
Mercado de San Ildefonso – variedad sin compromiso
📍 Calle Fuencarral
El Mercado de San Ildefonso es ideal para indecisos felices. Puestos de cocina moderna, tapas internacionales y opciones para todos los gustos.
Vienes, pruebas, comparas y decides si repites… o sigues caminando.
Alojarse en un hotel en el centro de Madrid te permite construir la ruta perfecta sin mapas ni estrés. Sales del Hotel Regente, enlazas Gran Vía, Malasaña, Chueca o La Latina y conviertes la ciudad en tu menú degustación personal.
Madrid pone las ideas.
Los bares ponen la creatividad.
El centro pone la cercanía.
El Hotel Regente pone el punto de partida ideal para tapear como se hace aquí: andando, compartiendo y sin prisas.